MeStraña, cumpa Ragna, uno no escribe buscando bolinhas, sino por el puro gusto de escribir huevadas.
Imagínese que para un romántico que durante años escribió cientos de cartas de amor siendo estudiante en Cba a su (ex)novia de Santa Fe (si, cartas de carne y hueso, que se enviaban por Correo Argentino), esto de la tecnología y la impersonalización de las relaciones, es como una puñalada trapera a la inteligencia y al libre albedrío de las ideas