Mañana se cae la estantería. Nos jugamos la punta, ante un rival que nos ha sabido superar las cuatro veces que el destino nos cruzó. Aprendimos la lección? El resultado lo dirá. Lo que sí, hay un clima de fiesta en el barrio, la muchachada seguramente llenará el remodelado nuevo gran coso del sur, será una tardecita colorida por demás... entre otras cosas porque más de uno es consciente de que capaz que es la última chance de ver al cuadro mientras está arriba del todo.
pero a no bajar los brazos, el coach tiene nuestra confianza, a pesar de su modo más bien heterodoxo de rotar el plantel.
vamos que podemos, carajo!